Oraciones para Abrir y Cerrar las Reuniones

Para Abrir

Oración al Espíritu Santo
Lector:
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor. Envía tu Espíritu y serán creadas las cosas.
Todos:
Y renovarás la faz de la tierra.
Lector:
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del
Espíritu Santo: Haznos dóciles a tu Espíritu, para gustar siempre el bien,
y gozar de su consuelo. Por Cristo nuestro Señor.
Todos:
Amén.

Otra Oración al Espíritu Santo

Por favor, ven Espíritu Santo, ilumina nuestros corazones, para que podamos ver las cosas que son de Dios.
Por favor, ven Espíritu Santo a nuestras mentes, para que conozcamos las cosas que son de Dios.
Por favor, ven Espíritu Santo a nuestras almas, para que podamos pertenecer sólo a Dios.
Y por favor, santifica todo lo que pensamos, decimos y hacemos, que todo seá para la gloria de Dios.

 

Oración del Segundo Concilio Vaticano
Estamos ante ti, Espíritu Santo, conscientes de nuestros pecados,
pero sabiendo de que nos reunimos en su nombre.
Ven a nosotros, permanece con nosotros, e ilumina nuestros corazones.
Danos la luz y la fuerza para saber tu voluntad, y para que tu voluntad se haga nuestra voluntad,
y poder vivirla en nuestras vidas.
Guíanos por tu sabiduría, y  apóyanos con tu poder,
Porque tú eres Dios, compartiendo la gloria del Padre y del Hijo.
Tú deseas la justicia para todos:
Capacítanos para defender los derechos de los demás;
no permitas que seamos engañados por la ignorancia
o corrompidos por el miedo o favoritismo.
Únenos a ti mismo en el vínculo del amor
y mantenemos fieles a todo lo que es verdadero.
Al reunirnos en su nombre
ayúdanos  atemperar la justicia con amor,
de modo que todas nuestras decisiones pueden ser agradables a ti,
y ganar la recompensa prometida a los siervos buenos y fieles.
Tú que vives y reinas con el Padre y el Hijo, Amen.

Oración de Entrega al Señor
Amado Señor y Padre Celestial, te ofrezco hoy todo lo que soy, todo lo que tengo, todo lo que hago, y todo lo que sufro, para ser tuyo hoy y tuyo para siempre. Dame la gracia, Señor, para hacer todo lo que sé de tu santa voluntad. Purifica mi corazón, santifica mis pensamientos, corrige mis deseos. Enséñame en los problemas y alegrías que me encontraré en el día de hoy, a responder con alabanza honesta, simple confianza y obediencia instantánea, para que mi vida pueda ser en verdad un sacrificio vivo, por el poder de tu Espíritu Santo y en el nombre de tu Hijo Jesucristo, mi Señor y mi todo.
Elisabeth Elliot Gren

Para Cerrar

Padre,
Que Todo lo que vamos a hacer
comience con tu inspiración
y continúe con tu ayuda salvífica.
Que todo nuestro trabajo siempre encuentre su origen en ti
Y a través de ti llegar a su finalización.
Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo y el Espíritu Santo,
un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amen.
(Liturgia de la Horas, p. 723)